Escrito el 28 de Diciembre, 2006, 18:57 y guardado en General
Anonimato, ¿una paranoia?
Es lo bueno que tiene esto de estar detrás de un ordenador: nadie sabe quién eres. Ante esta rotundidad, exceptuaremos, obviamente, a los amigos o conocidos a los que, por aquello de engordar nuestro ego, les hemos facilitado todas las pistas y direcciones posibles para que te encuentren.Rara vez tropiezo con alguien que utilice su verdadero nombre -refiriéndome a nombre y apellidos-. No sé si es a consecuencia de la relativa "paranoia" de Mengüi, que ha sido quien me lo ha inculcado, pero cuando encuentro a alguien que se identifica plenamente me da un poco de miedo: los datos personales van pululando por la red a la espera de ser capturados por cualquiera, y quién sabe cómo pueden ser utilizados.Particularmente no me gusta dar ni mi verdadero nombre, ni colgar imágenes que puedan referenciarme, aunque también es cierto que a veces, llevada por el calor del momento en el que escribo, quizás de más datos de los que realmente debiera dar. Pero ahí aparece mi "Security Center" oficial: -"Nena, ten cuidado que siempre puede haber alguien que cuando lea ésto, encuentre una asociación contigo ....".
Estoy acordándome de un post que colgué hace tiempo "Ojito": yo estaba contentísima por la original idea que había tenido de postear uno de mis "preciosos ojos verdes" y así lo comenté, y de pronto surgió una conversación sobre la identificación ocular y los lectores de iris, que si en un futuro no muy lejano va a ser algo así como el nuevo DNI, que vete tú a saber si la imagen puede ser utilizada, que si ..... Al final tenía un mal rollo en el cuerpo que qué os voy a contar. Rápidamente dije: "Lo borro", y más rápidamente aún, Mengüi me dijo: "Con el tiempo que ha pasado desde que lo has posteado, seguramente ya estará en multitud de archivos que van rastreando todo lo que aparece en la red". Así que pensé: "De perdidos al río. Ya que está, lo dejo".Todas estas divagaciones vienen porque últimamente estoy pensando en la gran ventaja que nos da la red: el anonimato. Puedes entrar en un montón de sitios, registrarte en 20.000 páginas y en cada una de ellas ser el usuario que quieras ser.Puedes tener un nick oficial que te identifique en cada uno de los "submundos" que forman todo este entramado que, quizás debido a mi ignorancia, a mí me sigue maravillando. Pero bueno, si todavía consigue sorprenderme, bienvenida sea ésta.La red te permite ser versátil, camaleónico; ser lo que desees ser o ser lo que realmente eres sin que nadie sepa la auténtica realidad. Nos permite volar con la imaginación sin imponer límites ni fronteras. Es como un gran libro donde al leer, sin darte cuenta, le has puesto cara, voz y carácter a todo un mundo de personajes.
Y cada uno de nosotros podemos ser uno, y a la vez podemos ser mil.
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Fdo.: Pajeú
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